Alguna vez habrán escuchado hablar del Protocolo de Kyoto, maybe not. Quizás hayan oído acerca de los gases de efecto invernadero (greenhouse-gases) y del calentamiento goblal (global warming).
Acorde al New York Times (alta noticia, loco), China, con una quinta parte de la población mundial, está haciendo grandes esfuerzos por ser "Green Friendly" (de la naturaleza, no de la marihuana). Se invirtió mucho dinero en hacer a las plantas energéticas más eficientes, y se diseñaron políticas para reducir los derroches en la producción y la generación. Así y todo, esto se está complicando.
El problema sería tan sólo el siguiente: los chinos quieren dejar de ser pobres miserables que ganan dos mangos y duermen al lado de las máquinas (con las que al día siguiente continúan produciendo a bajísimos costos para inundar nuestros mercados con baratijas "made in china").
¿Porqué ahora resulta que estos tipos quieren dignidad? ¿Cuál es el motivo que hay detrás de esta demoníaca fuerza oriental? ¿Acaso los supermercados con los que invadieron los lares sudacas no alcanzaron para su subsistencia? ¿Se dice Beijing o se dice Pekín? Estas y muchas otras cuestiones, abarrotan de dudas nuestros cerebros.
Cierta es una cosa: no sería necesario aprender chino mandarín. Esta lengua es la más hablada en el mundo actualmente, no porque se hable en muchos países, sino porque si hay algo que sobra, son chinos.
Muchos creyeron ser visionarios al decir: "China será la potencia mundial, es el próximo imperio, y por ende será la próxima lengua madre". Pero se equivocaron, and we are going to tell you why.
China, con sus chinos - muchísimos chinos-, al querer levantar cabeza y alzar la bandera de los "derechos humanos" (son esas cosas que se dicen por ahí, con la sola excusa de no ser mutilados, tener techo digno, comida, salud, trabajo y educación; ¡por favor!), comienzan a exigir cosas como: calefacción en invierno, aire acondicionado en verano, automóviles modernos para conquistar chinas, etc. Esto deriva de manera inevitable en un aumento exorbitante de consumo de bienes, y en consecuencia de consumo de energía, y por ende, de consumo de combustibles. Los combustibles se queman, al quemarse producen gases de combustión, y entre estos gases de combustión, están los de efecto invernadero (o greenhouse-gases) que provocan el calentamiento global (nada que ver con Venus).
Y el problema es que, son muchos, muchos chinos. Muchos bienes de consumo. Mucho consumo de energía. Muchos gases de efecto invernadero. Mucho calentamiento global. Se habla de que serán más los gases (efecto invernadero) de China que los que producirá el resto del mundo para 2020.
Pero claro, el mundo, acorde a las predicciones mayas, termina en 2012. Así que dont worry. ¡Vermut con papas fritas y good show!

